
...O DONDE EL POETA CUENTA COMO SE SORPRENDIÓ AL CONTEMPLAR POR VEZ PRIMERA EL HOMBRO DESNUDO DE SU AMADA
Lo que de garza tienes finaliza
en la rosada poma que a tu brazo
desciende, articulando el dulce abrazo
y con el terciopelo rivaliza.
Sobre deltoides piel resbaladiza,
antípoda de sisa, breve trazo
por donde liberado de su lazo
expira tu tirante y agoniza.
Yo vi luchar, oculto a tu mirada,
al lino contra fuerzas terrenales
y vencida la tela, en mutuo asombro,
te regalé mi seña enamorada;
mis labios traspasaban tus umbrales
por el vergel callado de tu hombro.