
Vivo en la cara oculta de la Luna,
a salvo de miradas indiscretas,
galopo sobre estelas de cometas
y tengo a la Polar como fortuna.
Mercurio, Marte y Venus; mi comuna,
convivo con la musa de un poeta,
y en esta vida azul y anacoreta
tan sólo el hombre lobo me importuna.
De vez en cuando asomo al otro lado
por contemplar lo mísero del mundo
cuando Selene luce en fase llena.
Y medio mes después, "nuevolunado",
me recojo sin más, meditabundo
y me oculto de nuevo con mi pena.