
No digas que me quieres, pecadora,
que conozco del tipo de mujeres
del te quiero cogido entre alfileres
que distan años luz de una señora.
No me ofrezcas tu amor en esta hora,
sedienta de otros tiempos y quereres,
porque reine el silencio en tus somieres,
confundiendo tu noche con mi aurora.
No quiero que me quieras, ni que quieras
que yo te quiera a ti, porque no quiero
quererte. Si tu amor está en galeras,
no quieras arrastrarme a tus trincheras,
sabes perfectamente que prefiero
otro Amor floreciendo primaveras.
4 comentarios:
Jolin Antonio, me sigues sorprendiendo....
Bueno. Como ahora está tan de moda el prohibir en nuestro país, hice un soneto prohibitivo.
Muy bueno, recibe saludos fraternales
Un saludo por tu visita.
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