Mis sábanas retienen tu fragancia,
sostienen el aroma que en pasiones
dejaron al amar dos corazones.
Ya no me importan tiempo ni distancia.
Mi olfato te descubre por la estancia,
me olvido que te vas, ya no hay razones,
tu piel me va llegando a borbotones,
el aire suavemente te me escancia.
Voy a sacar tu esencia de la holanda,
la mezclaré con óleos, ya espesa,
con unas gotas frescas de lavanda,
esparciré tu extracto en mi camisa,
para soñar que tú eres quien me besa
al más ligero toque de la brisa.
