Por saber tuyo el vaso en que bebías,
una tarde de junio lo rompiste...
De "Sonetos de la Zubia". Antonio Gala
Sabiendo que a tus pies yo me postraba
vilmente una mañana me pisaste,
displicente y altiva te mostraste
mientras con paso lento me alejaba.
Quien sabe si tendrás otro alma esclava
que pises sin pensar y sin desgaste,
o quien si aquel tacón que me clavaste
se vuelva contra ti trenzada traba.
Como quien va perdido en su camino,
y presto busca senda sosegada,
así yo te encontré, fatal destino.
Pon fuerte pie de plomo en tu pisada
y avanza con firmeza, por si acaso
te nieguen el amor a cada paso.
