
La luz será el pincel que en esta noche,
colándose a través de la ventana,
dibujará perfil de mí en la humana
silueta de tu cuerpo, en nuestro abroche.
Selene, la paleta en el derroche
de besos y caricias, soberana
serás ¡Oh Luna tú! No hasta mañana,
rendida y sin color a media noche.
Y mientras la alborada se aparece
no habrá en voraz pasión vanos respiros,
que amando seguiremos. Si amanece
no importa, otra paleta y de más ley.
¡Habrá de iluminar nuestros suspiros
el rayo cegador del astro rey!
